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jueves, 24 de noviembre de 2022

"Soy panteísta", de Guadalupe Henestrosa


Nota del autor del Blog: el pasado sábado 12 de Noviembre dimos cierre a nuestro "Laboratorio de Estudios y Exploraciones: Hacia el corazón del Tao", un espacio mensual teórico/vivencial de lectura-sensación-indagación, en el que viajamos siguiendo las pistas trazadas por el Tao Te King de Lao Tsé, y otros textos taoístas. Los encuentros que celebramos a lo largo del año despertaron distintas resonancias, entre ellas este hermoso poema escrito por una de las participantes, Guadalupe Henestrosa*, que lo trajo como regalo para el grupo. Le agradezco que me haya permitido compartirlo en el blog. 

....

"Soy panteísta.

Me arrodillo ante el altar de la naturaleza,

me siento una con la vida.

Es fácil adorar las flores, el canto de los pájaros,

el rosado caracol de la oreja de un bebé,

el capricho de los colores en el cielo,

la fuerza silenciosa de las montañas,

el perfume del pasto cortado,

susurrar con el agua de un arroyo,

hamacarse en las ramas más altas de los álamos,

bailar con la delicadeza de las medusas.

Entonces el corazón acompasa su latir

y algo parecido a la alegría se instala en el pecho.

Pero toda religión exige ciertos sacrificios.

En este caso, aprender a admirar

la horrenda sorpresiva belleza de los peces abisales,

el fulgor del ojo de la sierpe,

el sigilo del tiburón.

Aceptar la perplejidad que produce un ornitorrinco

algunos repugnantes olores afrodisíacos,

la muerte que trae la vida en su panza, como una madre amorosa.

Respetar el afán del escarabajo pelotero,

que traslada su bola de mierda como quien mueve el mundo.

Todo esto finalmente trae su recompensa,

y lo que parece raro, o feo, o desagradable,

se convierte en un fragmento de maravilla,

en una pieza más del brillo del universo.

Pero en estos días se me hace difícil mi religión.

¿Cómo aceptar que este odio sulforoso

que supura de algunos  es también parte de la naturaleza?

¿Podré con semejante sacrificio?".

* Escritora y bióloga argentina, Guadalupe Henestrosa es conocida por su labor como divulgadora científica gracias a sus numerosos artículos publicados en diversas revistas. En lo literario, Guadalupe ha participado en varias antologías de relato y resultó ganadora del Premio Clarín de Novela en el año 2002 con su obra Las ingratas. (Reseña de lecturalia.com)

martes, 17 de marzo de 2020

Lo masculino y lo femenino; lo blando y lo duro


"En vez de ser una forma de vigor, la rigidez y aspereza masculinas que adoptamos son sólo una parálisis emocional. Se asumen no porque controlemos nuestros sentimientos, sino porque los tenemos, junto con todo lo que hay en nuestra naturaleza de simbólicamente femenino y de entrega. Pero un hombre que está paralizado emocionalmente no puede ser macho, es decir, no puede ser macho en relación con la hembra, pues si va a relacionarse con una mujer debe de haber algo de mujer en su naturaleza".

Alan Watts
"Naturaleza, hombre y mujer" (1958). Editorial Kairós, páginas 117-118.

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En el mes de Mayo la Red de Estudios Religare abre un nuevo espacio: Tres sesiones con Alan Watts. Los esperamos 👋

jueves, 15 de agosto de 2019

Música, Vida, Presencia

50 años de Woodstock
(1969-2019)

©Tom Miner

© Bill Eppridge, Life Magazine

© Bill Eppridge, Life Magazine

© Bill Eppridge, Life Magazine

Janis Joplin & Grace Slick

Banda de acompañamiento de Joe Cocker
© Elliott Landy

Ilustración de Ben Giles; Fotografía de Elliott Landy/Magnum Photos


viernes, 11 de agosto de 2017

Tolstói y el mar

León Tolstói

Se cuenta que en una ocasión León Tolstói fue invitado por el director de una escuela a visitar las clases que se impartían a los alumnos sobre composición literaria. Como tema propuso que los niños compusiesen algo acerca de "El mar". Una vez acabadas las composiciones, el director invitó uno a uno a leerlas. Los niños orgullosos decían: "Las juguetonas y espumosas olas", "la anchura insondable del mar que invitaba a la meditación". Así continuó la clase, con frases similares. El director no podía ocultar su gozo, hasta que una alumna leyó: "El mar es grande". El director aparentemente nervioso invitó a otro alumno a que leyese su composición, pero Tolstói le interrumpió y le dijo: "Entre todas estas máquinas de recitar, esta niña ha sido la única que ha captado la verdadera esencia del mar".

(Relato publicado por Maria Mesquida en el interesante grupo de Facebook: "Psicoanálisis y Taoísmo - Puentes colgantes")