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lunes, 10 de diciembre de 2018

Sobre la sublimación


En términos de la alquimia «neidan», podemos decir que la sublimación, considerada una vivencia cumbre dentro del taoísmo, se lleva a cabo de varias maneras en lo que concierne a la metodología taoísta.
Por ejemplo, uno de los modos más simples de sublimación se consigue a través del ahondamiento de la “conexión” con Tao. Porque, cuando esta conexión es genuinamente sentida, concientizada, cuando es profundizada y desarrollada, provoca una de las transformaciones substanciales primarias más básicas, aunque, la más contundente y esencial pregonada por esta corriente.
La conexión, por sí misma, es reparadora, sanadora, trae bendiciones a quienes la experimentan, y es fuente de dicha y completitud cuando se mantiene activo este enlace esencial.
Por supuesto, la conexión no es algo que vaya a suceder por el mero deseo de probar de qué se trata, como tampoco, nadie puede proporcionarla desde afuera ya que tan sólo se establece cuando cada quien enciende su receptor interno a conciencia, de manera sintonizada con el estado de presencia.
Correspondiendo con esto, la filosofía taoísta facilita una serie de herramientas, teóricas y prácticas, con el propósito de que toda persona pueda consolidar esta sublime conexión y estado de conexión con la existencia y beneficiarse de sus prodigios. 

Precisamente, el tratado del Tao-Te-King está orientado a explicar el “poder” que subyace en este estado supremo de conexión con la existencia, comprendido dentro del contexto de los siguientes términos:
TE: Poder-Fuerza - 德.
TAO: Camino-Sentido - 道.



viernes, 29 de septiembre de 2017

Apuntes sobre técnica meditativa


"Meditación Taoísta", por Agustín López

La palabra meditación, siempre lo explico, es un término genérico, que da cabida a un sinfín de prácticas utilizadas tanto en oriente como en occidente, desde muy antiguo. De igual manera, decir ejercicio da lugar a muchas interpretciones de como se enfoca ese ejercicio. Yoga y aerobic, son ejercicio, pero nada tienen que ver. por lo tanto, hemos de especificar, qué es la meditación taoísta y que similitudes y diferencias tiene, respecto a otros tipos de meditación.

Para ser sinceros, incluso dentro del Daoismo (taoísmo), existe multitud, de prácticas meditativas.

Aquí vamos a hablar de una de las más conocidas, que es la llamada apertura de la órbita microcósmica o pequeña revolución celeste(Xiao Zhou Tian).

La técnica de la que vamos a hablar es una de las prácticas más antiguas y fundamentales dentro de la alquimia taoista. ¿Por qué se incluye en el entrenamiento de Gong Fu?

En sus orígenes, las artes marciales chinas eran toscas y poco refinadas. Con el paso del tiempo, éstas sufrieron una evolución, abarcando aspectos como la medicina o la filosofía. Los monjes taoistas, comenzaron a desarrollar sus estilos de lucha, basándose en la filosofía taoista. Y es aquí cuando comienzan a aplicar sus conocimientos sobre la energía interna en el ámbito de las artes marciales, con lo que éstas alcanzaron un mayor nivel de desarrollo.

La práctica de la pequeña circulación celeste constituye un paso muy importante en el cultivo de la energía interna (Qi) a fin de usarla en el combate, bien a la hora de proyectar fuera del cuerpo, en los ataques o para protegerse de los golpes recibidos.

En el ámbito de la salud, esta técnica permite regular dos de los 8 meridianos extraordinarios llamados Ren Mai (Vaso Concepción) y Du Mai (Vaso Gobernador). Pues estos ejercen una muy importante función de regulación de la energía vital a través de los 12 meridianos regulares (Jing Luo), los cuales conectan los órganos internos.

En el aspecto mental, el practicante, experimentará un estado de calma, que le permitirá mantenerse sereno en una situación de combate real, así como en la vida cotidiana.

En definitiva, la practica de la pequeña circulación celeste, hará incrementar el poder marcial, fomentar nuestra salud y genera una mayor vitalidad y procurar calma y serenidad.

Algunas consideraciones importantes:

El espacio: A la hora de practicar, debemos elegir un lugar donde haya silencio. Con no demasiada luz, ni tampoco a oscuras. Vigilando que la temperatura ambiental sea adecuada.


Orientación: Al amanecer, debemos orientarnos hacia el Este. Al anochecer, debemos hacerlo hacia el sur. Esto lo hacemos para aprovechar, al maximo, la energía del sol.

Tiempo: Hacer dos sesiones al día, media hora cada vez.

Ropa: Vestir ropa holgada y cómoda. Sin permitir opresiones sobre el cuerpo. En especial del abdomen.

Disposición mental: La paciencia y la perseverancia son dos aspectos fundamentales a la hora de practicar. Los estudiantes occidentales deben insistir en ello.

Alimentación: No debemos practicar inmediatamente después de comer. Debemos dejar pasar, al menos dos horas.

Sexo: Tampoco debemos practicar justo después de haber tenido relaciones sexuales.

TÉCNICA

Regulación del cuerpo (Tiao Shen)

Sentado, preferiblemente en el suelo con las piernas cruzadas. Existen varias formas de sentarse:

a) Posición de loto*: Los empeines de los pies, sobre las ingles.

b) Posición de medio loto: solamente un pie sobre la ingle de la pierna contraria.

c) ¾ de medio loto: Una pierna sobre la otra, dispuestas en paralelo.

d) Con las piernas cruzadas y los pies bajo los muslos.

e) Sentado en el borde de una silla sin apoyar la espalda en el respaldo.

* La posición de loto es la más recomendable, ya que permite una mayor estabilidad física y mental, además de ayudar con mayor eficacia a llevar la energía hacia los centros energéticos superiores. Aunque a la mayoría de los occidentales les cuesta mucho adoptar esta postura, deben esforzarse y entrenarse mediante ejercicios de flexibilidad corporal, a fin de poder adoptar dicha postura. En cualquier caso, no debemos forzar nuestro cuerpo a adoptar esta postura. Debemos ser pacientes y cuidadosos para no lastimarse. Hay que entender que la postura es un soporte y una ayuda en la práctica.

Da Qiao (“Construir el puente”): Colocar la punta de la lengua sobre el paladar. Con este gesto, los meridianos Ren Mai y Du Mai quedarán conectados.

La espalda erguida, sin apoyarse en la pared. Notaremos como la columna se endereza a partir del punto Jia Ji (Entre las dos escápulas) hasta el punto Bai Hui(En la coronilla), también llamado Ni Wan.

El mentón ligeramente recogido, pero sin bajar la cabeza.

Los ojos, cerrados o semicerrados. En cualquier caso, la vista permanece desenfocada y orientada a un metro delante de sí, en el suelo.

Las manos sobre el regazo y tocando el abdomen. Se pueden adoptar diferentes posturas (sello Tai Ji, Mudra cósmico, etc.).

Al sentarse, es preferible usar un cojín grueso, a fin de permitir relajarse a la espalda.



Regulación de la Respiración (Tiao Xi)

Existen dos formas de respiración posibles:

a) Respiración continua: Al inhalar, el abdomen se expande y el ano se contrae (Bi Gang). Al exhalar, el abdomen se contrae y el ano se relaja (Song Gang). Todo ello, debe hacerse sin forzar, de forma suave.

b) Respiración pausal: Inhalar, retener la respiración y exhalar. El tiempo para cada fase, debe ser el mismo. Podemos empezar con 5 segundos e ir aumentando progresivamente, siempre que no requiera demasiado esfuerzo. Las indicaciones sobre el abdomen y el ano comentadas anteriormente, se aplican también a esta técnica.

La respiración pausal puede producir ciertos bloqueos en personas no muy experimentadas. Esta respiración produce un efecto más potente sobre la activación de la energía interna. La respiración contínua, genera un efecto más lento sobre todo el proceso. Es recomendable que el principiante comience practicando la respiración continua).

Regulación de la Mente (Tiao Shen)


1ª fase Yi Shou Dan Tien (“Llevar la mente al Dan Tien”)

La concentración de dirige sobre el Dan Tien inferior (Xia Dan Tien). Hemos de visualizar como se genera una pequeña esfera de luz caliente en esta parte del cuerpo*.

Debemos continuar con esta técnica, durante 100 días. Practicando dos veces al día y no menos de media hora. Al cabo de este tiempo, notaremos calor en la zona del Dan Tien. También podemos experimentar una sensación de pesadez, hormigueo, fuerza, tranquilidad mental. Eventualmente, podremos sufrir traspiraciones corporales. Es muy posible que el practicante experimente un fuerte apetito sexual, sin embargo, debe permanecer sereno y continuar la practica. Esto es debido a la concentración del Qi en el punto Hui Yin o también llamado “cavidad del nacimiento y la muerte”.

Durante este tiempo, se recomienda cesar toda actividad sexual. En cualquier caso, hay que reducir la intensidad de la actividad sexual, a fin de no dispersar la energía generada.

2ª fase Yun Qi (“Conducir el Qi”)

Una vez sintamos que hemos generado una gran cantidad de energía sobre el Dan Tien, el siguiente paso es hacer circular esa energía a través de los canales Ren Maiy Du Mai.

Inspirando, utilizaremos la mente, para conducir el Qi desde el Dan Tien inferior hasta el Ni Wan, en la cima de la cabeza.

Espirando, conduciremos el Qi desde Ni Wan, de regreso al Dan Tien inferior.

Todo ello completa un ciclo.

Existen otros métodos de conducción del Qi a través de la órbita microcósmica. Todos ellos son validos y no deben sorprender, pues a lo largo del tiempo, han surgido diferentes corrientes dentro del taoísmo alquímico.

3ª fase Xin Hui Lai Wu Ji (“La mente retorna al vacío”)

Los últimos 3 minutos de la sesión, los dedicaremos a serenar la mente, concentrándonos de nuevo sobre el Dan Tien. Alcanzando el estado de pureza mental, en el cual toda actividad mental cesa y entramos en un estado de “Presencia”.

Notas:

Dan Tien significa “Campo del elixir”. Son lugares donde el Qi se concentra de forma especial. Existen tres Dan Tien (San Dan Tien).

El primero se llama Shang Dan Tien (“Campo superior del elixir”). Se encuentra en el entrecejo y es el centro que regula el espíritu/mente (Xin / Shen). Corresponde con el punto de acupuntura Yin Tang (extra).

El segundo se llama Zhong Dan Tien (“Campo medio del elixir”) y se encuentra en el pecho, justo entre los dos pezones. Y corresponde con el punto de acupuntura San Zhong (Ren 17). Regula el “Qi el Cielo posterior” (Hou Tian Zhi Qi).

El tercero se llama Xia Dan Tien (“Campo inferior del elixir”). Se encuentra a 4 dedos aproximadamente, justo debajo del ombligo y tres dedos hacia el interior.Corresponde con el punto de acupuntura Guan Yuan (Ren 4). Es el más importante para los practicantes de artes marciales. Aquí se almacena el “Qi del Cielo Anterior” (Xian Tian Zhi Qi).



A continuación, os dejo una traducción de un antiguo texto chino, donde se explica el trabajo de la pequeña circulación celeste:

El secreto de abrir los pasos

Chang Po Tuan

El gran Tao del elixir dorado se encuentra primero a través de la estabilidad calmada. Si no estás calmado y estable, tu espíritu y tu voluntad están confundidos y alborotados; aunque armonices con la verdadera respiración, ésta no se mantendrá, de modo que la verdadera energía no podrá entrar. Entonces ¿qué puedes utilizar para aportar el impulso que producirá el gran elixir?

La vida humana en la sociedad siempre está involucrada y llena de trivialidades. Esto significa que debes controlar tu mente cuando trates con las cosas. Sea lo que sea lo que hagas, sigue el curso natural. Antes de que llegue algo, no crees inútiles imágenes sobre ello; cuando algo haya pasado, no te entretengas en cavilaciones al respecto. Deja que la mente esté siempre como si no tuviera preocupaciones. Con la pureza y la claridad dentro de uno mismo, el señor celestial está en paz; así la mente está en calma y cuando está en calma es naturalmente estable.

Con esta mente sosegada, siéntate solo en una habitación tranquila, con los sentidos cerrados y los párpados bajados. Vuelve tu atención al interior y visualiza interiormente una bolsa de energía en la región umbilical; dentro de ésta hay un punto de luz dorada, clara y brillante, inmaculadamente pura.

Cuando hayas logrado visualizar esta luz en la bolsa de energía, no dejes que se apague. La respiración a través de tu nariz se volverá naturalmente ligera y sutil, entrado y saliendo tranquila y suavemente, continua y silenciosamente, volvién-dose cada vez más ligera y sutil.

La respiración entonces se centrará en la región umbilical, cada exhalación y cada inhalación será tan sutil que parecerá estar en la frontera entre la existencia y la no existencia. Después de un tiempo así, la respiración verdadera se mantendrá de forma natural, y parecerá que no hay flujo de aire a través de la nariz.

Cuando la energía vuelve al océano original de la energía, sólo entonces puedes abrir los pasos sin agitar los pensamientos. Entonces, con el espíritu verdadero, conduce la verdadera energía para que penetre en todo el cuerpo de forma apacible. Así se habrá llegado a la energía positiva, y todos los pasos podrán abrirse.

El ser humano tiene tres pasos en la parte posterior y tres pasos en la parte anterior. Los tres pasos posteriores están en el coxis, en la base de la columna; en mitad de la columna, donde las costillas se unen con aquella; y en la base del cerebro.


El paso del coxis, en la parte inferior de la columna, conecta con los canales de los órganos genitales. Desde este paso asciende la médula espinal, que se denomina el Valle Zen, o el Río Amarillo, o el Curso de la Rueda Hidráulica, o la Cordillera de Montañas hasta el Patio del Cielo, o la Escalera hacia el Cielo.

Este es el camino por el cual la energía positiva asciende; sube directamente hasta el punto opuesto al centro del pecho, el paso de la columna encerrada, donde las costillas se unen por detrás, después sube directamente hasta la base del cerebro, que se denomina el paso de la Almohada de Jade.

Los tres pasos anteriores se denominan el Centro del Nirvana, el Receptáculo de la Tierra y el Océano de la Energía. El Centro del Nirvana es el campo superior del elixir. Es una abertura esférica de 3,30 cm de diámetro y es el depositario del espíritu. Esa abertura está siete centímetros por detrás del punto situado en el centro de las cejas, justo en el medio.

El espacio entre las cejas se llama el Ojo Celestial. El espacio situado a dos centímetros y medio hacia el interior se llama el Vestíbulo Brillante. El situado dos centímetros y medio más adentro se llama la Cámara Oculta. Y dos centímetros y medio más hacia el interior se encuentra el Centro del Nirvana.

Debajo del entrecejo se encuentra lo que se llama la Columna de la Nariz, también llamado el Puente Dorado. Hacia dentro, en el interior de la boca existen dos pasadizos, que se denominan el Puente de la Urraca. La garganta externa es dura y por aquí pasa el aire. Dentro hay una garganta suave, a través de la cual pasa la comida y la bebida al estómago.

La tráquea tiene doce partes y se llama la Torre de Múltiples Pisos; va hacia las aberturas de los pulmones, y llega al corazón. Debajo del corazón hay una abertura llamada la Cámara Carmesí, donde se aparean el dragón y el tigre.

A 9 cm por debajo de ésta se halla el llamado Receptáculo de la Tierra, que es el Patio Amarillo, el campo medio del elixir. En el centro del torso, entre el pulmón izquierdo y el hígado hay una abertura de 3 cm de diámetro donde se almacena la energía. Esta se llama la Raíz del Cielo y de la Tierra, donde el elixir refinado se caldea y crece.

Bajando directamente desde aquí hasta el punto opuesto al ombligo hay aproximadamente 9 cm. Esta es la razón del dicho: "El cielo arriba, treinta y seis; la tierra abajo, treinta y seis." En el centro hay una abertura de 3 cm de tamaño. Desde ésta al cielo-corazón hay 9 cm, desde la tierra-genitales, 9 cm, y el campo medio del elixir mide 3 cm; por tanto, el cielo y la tierra se hallan separados por una distancia de 21 cm.

La abertura umbilical se llama la Puerta de la Vida. Tiene siete canales que conectan los genitales. La pérdida de la energía sexual ocurre a través de éstos canales.

Detrás del ombligo y delante de los riñones, justo en el medio, está el lugar llamadola vasija de la Luna Creciente, o el Océano de la Energía. Y 3 cm por debajo de éste está lo que se llama el Estanque de Flores, o el campo inferior del elixir.

Aquí es donde se almacena la vitalidad, y el lugar donde se recoge la medicina. A la izquierda está el Vestíbulo Brillante inferior, a la derecha la Sala Oculta inferior. Justo en el centro hay una abertura, en la cual hay dos canales, uno va hacia los genitales y otro hacia el coxis; esta abertura es crucial para todo el cuerpo.

El secreto de conducir la energía para abrir los pasos es el siguiente:

Siéntate como antes, cerrando los ojos y la boca, volviendo la atención hacia el interior, visualizando la bolsa de energía dentro del cuerpo, aquietando la mente y armonizando la respiración.

Cuando la respiración se ha serenado, sólo entonces es posible producir la única energía verdadera.

Centra tu atención visualizando esta verdadera energía surgiendo de los empeines de los pies, ascendiendo directamente hacia los genitales, donde las dos corrientes de la energía se funden en el medio de una sola, que entonces entra en el coxis.

Tranquilamente visualiza esta energía verdadera como si fuese una pequeña serpiente que poco a poco pasa a través de las nueve aberturas del coxis. Cuando sientas que la energía ha atravesado este paso, visualiza la verdadera energía ascendiendo hasta el lugar donde las costillas se unen a la columna, atravesando después este paso y subiendo directamente hasta la Almohada de Jade, en la base del cerebro.

Entonces visualiza el verdadero espíritu en la Cámara del Nirvana en el centro del cerebro, recibiendo la energía.

Cuando la verdadera energía atraviese la Almohada de Jade, presiona la lengua contra el paladar. La cabeza debe moverse hacia delante e inclinarse ligeramente hacia arriba para ayudar a ello. Cuando sientas que esta verdadera energía penetra en la Cámara del Nirvana, puedes notar una sensación de calor o de inflamación. Esto significa que el paso ha sido despejado y la energía ha llegado al Centro del Nirvana.

Después, mueve el espíritu hacia el Ojo Celestial en el entrecejo, provocando que la verdadera energía abra la Sala Oculta y el Vestíbulo Brillantes, las cámaras situadas en el cerebro detrás de las cejas, y después finalmente el Ojo Celestial. Entonces en el centro de las cejas se notará una pulsación; esto significa que el Ojo Celestial está a punto de abrirse.

Entonces mueve el espíritu al interior del centro de las cejas y lleva la verdadera energía a través del Ojo Celestial. Si ves que los dieciocho mil poros y las trescientas sesenta articulaciones de todo el cuerpo explotan todos al tiempo, separándose cada articulación poco más de medio centímetro, esta es la señal de la apertura del Ojo Celestial.

A esto se refiere cuando se dice que un paso abre todos los pasos y que cuando se despeja una abertura se despejan todas las aberturas.


Una vez se han abierto los pasos, lleva entonces la verdadera energía hacia abajo por la columna de la nariz, descendiendo por el Puente Dorado. Sintiendo entonces como si un agua fresca bajase por la Torre de Múltiples Pisos de la tráquea, no tragues, déjala que baje sola, bañando los tubos de los bronquios.

Si sientes algún retroceso de la energía, se trata de una regresión temporal del trayecto normal, y por tanto, si se produce alguna irregularidad semejante, debes trabajar tranquilamente para serenar y armonizar la práctica; después de un buen rato, seguirá la trayectoria de forma natural. Entonces la energía vital bañará los órganos internos y después volverá a los genitales. Esto es lo que se denomina volver a la raíz.

Desde los genitales la energía entra en el coxis, luego directamente vuelve a subir al centro del cerebro, y desde el centro del cerebro baja hasta el campo inferior del elixir, después vuelve a subir y a bajar como antes. Esto es lo que significa volver a la vida.

Si practicas de esta forma durante bastante tiempo, finalmente podrás completar un ciclo completo de ascenso y descenso dentro de una visualización continua. Si puedes practicar tranquilamente este trabajo interno, tanto si caminas como si estás inmóvil de pie, sentado o tumbado, la energía vital circulará en el interior, y naturalmente no existirá ninguna pérdida. Las enfermedades físicas crónicas desaparecerán de forma natural.

Además, una vez que la energía interna esté circulando, la respiración se equilibrará naturalmente, y la energía positiva verdadera de la tierra y el cielo será inhalada por medio de la respiración y descenderá para unirse a tu propia energía generadora. Las dos energías se mezclarán para circular juntas, descendiendo y ascendiendo una y otra vez, circulando arriba y abajo para reabastecer la energía verdadera agotada de tu cuerpo.

Esta verdadera energía armoniza y reforma, de manera que los líquidos vitales producidos por la energía de la vida cotidiana producen de nuevo verdadera vitalidad. Cuando la verdadera vitalidad está totalmente desarrollada, produce de forma natural la verdadera energía, y cuando la energía está totalmente desarrollada produce de forma natural el verdadero espíritu.

De este modo los tres tesoros de la vitalidad, la energía y el espíritu experimentan un florecer diario de la vida y llenan todo el cuerpo, de manera que puede esperarse que de forma natural se produzca la gran medicina, mediante lo cual uno puede proseguir con el proceso de acumular medicina y así formar el elixir dorado.

(Texto extraído de: http://wudangsanfeng.blogspot.com.ar)

sábado, 1 de julio de 2017

Buscando la inmortalidad


"Buscando la inmortalidad", por Gloria Estela Varela Porras
(Texto extraído de: https://revistabamboo.wordpress.com)

Hablaremos hoy de un tema muy importante y controvertido por el que se ha manifestado interés en muchas partes del mundo y respecto al cual recomiendo mantener una mente abierta, ya que con esa actitud es como han llegado los hombres de ciencia a los descubrimientos más asombrosos y logrado los resultados más sorprendentes. Por ejemplo, recordemos las maravillosas novelas de Julio Verne, en las que imaginó el submarino, el globo y algunas cosas más que mucho tiempo después se hicieron realidad.

Recordemos los temas de la ciencia ficción en donde se habla, para citar un caso, de viajes al espacio, de máquinas del tiempo que en una época eran increíbles y sobre las cuales el físico Stephen Hawking ha declarado que su construcción es posible, teóricamente hablando. Desde luego tenemos también el programa espacial de la NASA y una estación en el espacio…

Pero vayamos al grano aunque lo toquemos por partes. Como lo referente a la Alquimia además de discutible es complicado, entraremos en explicaciones detalladas tratando de aclarar lo más posible los conceptos básicos:

El taoísmo, (que ha tenido importante influencia no sólo en la cultura china) es, como palabra, derivada de un caracter de este idioma que se lee Tao o Dao y etimológicamente suele ser interpretado como “vía” o “camino”, aunque más bien podría entenderse como “intuición, sensibilidad, espontaneidad, vida” o de manera más abstracta como “sentido”. Su meta es la realización de la Unidad, que ésta se revele en las profundidades del Ser.

Si hablamos del Taoísmo a través de la historia, nos encontramos que en sus inicios éste era un conjunto de creencias que nacieron de la primitiva espiritualidad china y siberiana, que eran naturalistas, complementadas más tarde con la filosofía de Lao-Tsé—que se encuentra en el Táo Té King (El Clásico de la Vía y su Poder, o del Camino y su Virtud). Este libro es el más reconocido de todos de toda la literatura taoísta. Se calcula que existen 1390 libros de Taoísmo de diferentes autores, en la llamada Colección Taoísta Zheng.

En el siglo III A.C., el taoísmo se convierte en religión y un siglo más tarde, es ya un grupo religioso bien organizado. Actualmente presenta influencias de otras filosofías como el Budismo y el Confucianismo.

La Alquimia Taoísta

El objetivo más importante de la Alquimia china fue la búsqueda de la píldora de la inmortalidad y la juventud eterna a la que le llamaron “Chin Tan”.

En la primera época de la Alquimia se confiaba en encontrar los ingredientes para su elaboración en forma externa, (La Alquimia externa waidan recibió el nombre de Jindanshu «técnicas del oro y del cinabrio») buscando en una de las islas en donde se suponía que vivían los inmortales. Existían tres de estas islas de acuerdo a la leyenda, las que recibían los nombres de P´en-Lai, Fang Chang y Jenchou y también se habla de otra isla a la que se llamó Mu y que algunas personas relacionan con Lemuria.

Se conoció otro tipo de Alquimia, la Alquimia interior o interna: neidan: Jindan pai beizong o Quanzhen y Jindan pai nanzong que se dividió en dos grandes corrientes de Alquimia Interior conocidas como «del Norte» y «del Sur». Esta Alquimia se esfuerza por trasmutar las energías internas del cuerpo humano en energía espiritual, en unidad y sabiduría. Pretende armonizar las energías Yang, Yin para obtener el saber superior que es como un loto que espera impaciente a que lo abramos dentro de nosotros. 


Este es el modelo de una alquimia secreta que implica la práctica sexual real o simbólica. El cuerpo se concibe como un templo viviente y el objetivo es perfeccionarlo para convertirse en algo más que humano absorbiendo energía de la pareja o de la parte opuesta al sexo del individuo (si es mujer de su parte masculina y si es hombre de su parte femenina) También se considera posible crear un embrión inmortal que madura en el vientre y se libera por la coronilla como cuerpo solar. Esto se supone que es la tan buscada victoria sobre la muerte.

Lao Tsé fue deificado como dios taoísta -un “inmortal”-, encabezando un enorme panteón de héroes folclóricos, generales famosos y sabios, todos los cuales alcanzaron la inmortalidad según el mito.

A la Alquimia Interior en China se le denomina el arte del amarillo y el blanco (por el oro y la plata o sus sustitutos).

Oro, plata, magia e inmortalidad

La tradición habla que la alquimia surge hacia el año 3000 A.C., aunque esto no es comprobable. Existen datos que nos podrían llevar al siglo VI A.C. Sin embargo, el primer informe escrito acerca de la alquimia lo encontramos en el libro llamado Shih Chi(Notas Históricas) redactado por Su Ma Ch´ien que vivió sobre los años 163 a 85 A.C. durante el periodo de la Dinastía Han (Siglo I A.C.) cuando la alquimia estaba muy extendida en China.

En el Shih Chi se consigna que en dicha disciplina además de la transformación de metales no preciosos en oro y plata, también se estimaba y trataban todas las formas de magia y encantamiento. Fuentes de cronistas de la época, nos cuentan que los alquimistas pretendían ser capaces de reconocer emisiones gaseosas del cuerpo humano, con las cuales podían adivinar el futuro.


Wei Po Yang (alquimista chino que llegó al mundo en el año 120) dedicó su vida a obtener la inmortalidad y se cuenta que con sus investigaciones y experimentando en sí mismo logró alcanzarla. El tratado taoísta del siglo II d. C. denominado Wei P´o Yang (escrito por el alquimista del que estamos hablando) se considera la obra más antigua de la alquimia china. Este libro trata sus secretos, además de ocuparse del “Elixir de la Inmortalidad”.

El alquimista chino mas conocido es Ko Hung (284-361 d.C.) el cual utilizaba el seudónimo “Pao-P´u-tzu” y que publicó una extraña obra con este mismo nombre. Expuso de manera extensa y exhaustiva el sistema para la transformación de metales, como por ejemplo el cambio del plomo blanco en uno rojizo o al revés, y la fabricación del “Elixir de la Vida”. También mencionó una tintura dorada a la que denominó “Chin-Ye” que se podía comparar con la tintura Auri utilizada en la alquimia occidental.

Durante las Dinastias T´ang y la Sung , la alquimia gozó de protección y aprecio por parte de los Emperadores. El alquimista más conocido en ese periodo fue Chang Po-tuan el cual redactó un libro con el titulo de Wu-chen p´in (Tratado sobre la Alquimia) en el que comentaba muy extensamente el secreto arcano del que el llamaba “El Elixir Interno y Externo”.

Al empezar la Dinastía Yuan (1279-1368) bajó la reputación de la Alquimia y los alquimistas se limitaron a comentar los escritos difíciles de comprender. A partir de la Dinastía Ming, los alquimistas desaparecen de la corte del Emperador y se refugian en las montañas.

sábado, 2 de julio de 2016

Neidan para principiantes

INTRODUCCION A LA ALQUIMIA INTERIOR SEGÚN EL TAOISMO
por Jordi Vilá i Oliveras (co-autor de la última edición del “Yijing” o “Libro de los cambios” publicada por Atalanta)


El Taoísmo chino se ha formado a lo largo de más de dos milenios, en una compleja mezcla que va mucho más allá de una división artificial entre un taoísmo “filosófico” de corte humanista, y uno “religioso”, supersticioso y por tanto, inferior al primero. En realidad, el conjunto de prácticas que conocemos como Taoísmo es una fusión de distintas vías de especulación filosófica, centradas en dos figuras capitales – Laozi, el fundador del Daoísmo, y Zhuangzi, un extraordinario narrador que elucida las ideas del anterior en un lenguaje literario exquisito –, a las que se pueden sumar distintas técnicas arcaicas de éxtasis provenientes del Sur de China, la alquimia operativa y la alquimia especulativa, las técnicas de fomento de la salud y larga vida de los maestros en ciencias ocultas, las técnicas de exorcismo y curación ritual, la antigua medicina china y regulaciones religiosas inspiradas en el budismo.

Una de las más fascinantes derivaciones del saber taoísta es la alquimia, un arte que en principio no se relacionaba con el Taoísmo, pero que más adelante adaptó las teorías de éste. El origen de la alquimia (lian dan, fusión del elixir) queda atestiguado históricamente hacia el siglo II aC, pero encuentra sus orígenes textuales en el siglo III dC, donde se la describe como una técnica ritual compleja, que incluye teorías cosmológicas, reglas para el mantenimiento de la salud, química, metalurgia, medicina y tradiciones esotéricas, destinada a propiciar la comunicación con unos “Seres Perfectos” que viven apartados en una isla mística, e incluso llegar a formar parte de su comunidad ultramundana. Desde principios de nuestra era, la búsqueda de esta isla de bienaventurados queda en manos de la cofradía de los fangshi (maestros en artes ocultas), maestros en técnicas respiratorias, medicina, astronomía, geomancia, adivinación, música, adivinación, etc., que se transmitían oralmente de maestro a alumno en forma de ceremonias de iniciación. Las creencias de estos especialistas se fundieron con técnicas pertenecientes a escuelas independientes como la del yin-yang y la de los Cinco Agentes (wu xing, madera, fuego, tierra, metal y agua), absorbiendo los principios de éstas para formar un solo corpus.

Los fundamentos teóricos de la alquimia consistían en la creencia de que, a lo largo de un proceso meticulosamente estructurado, y gracias a la utilización de distintos productos minerales y materias vegetales, el adepto podía llegar a crear químicamente un tipo de materia (una medicina, un elixir, oro…) libre de todas las imperfecciones causadas por el paso del tiempo, y capaz de restituir el momento primordial anterior a que el mundo se dividiese en las dos polaridades opuestas del yin y el yang.

Lo más importante en esta creencia era que durante el proceso de creación de un oro perfecto, el cuerpo y el alma del alquimista se irían purificando simultáneamente, transformándole en una persona más evolucionada, liberada de toda la escoria adquirida durante la experiencia de la vida, y capaz de recrear el mundo. El trabajo operativo en el laboratorio (wai dan, alquimia externa), encuentra su eco en el trabajo interior del adepto (nei dan, alquimia interna) y en textos medievales chinos se anuncia la necesidad de completar la vía interna, que se ve como superior, para poder alcanzar la meta final del método inferior que es la alquimia externa.

Trípode alquímico para la práctica del wai dan


Hacia el siglo IV, con el desplazamiento de la élite cultural china hacia las regiones del Sur, la alquimia operativa y el complejo sistema de creencias que actualmente conocemos como Daoísmo (Taoísmo), y coincidiendo con la muerte por envenenamiento de varios emperadores en el siglo VII, la alquimia externa va cediendo su lugar a otro tipo de práctica, denominada alquimia interna (nei dan) aunque una denominación más precisa sería jin dan(elixir de oro) o huan dan (elixir convertido).

La alquimia interna es una forma de cultivo interior que conduce a la trascendencia, y que emplea el lenguaje de la alquimia operativa para describir las sucesivas fases del trabajo. Su meta consiste en la reunificación de las energías corporales y ha sido el principal método de cultivo interior en el Taoísmo durante más de mil años. Sin embargo, su propia tradición escrita es explícita al referirse al hecho de que los secretos más importantes nunca son revelados en los textos, sino que dependen de la tradición oral y deben aprenderse directamente de un maestro iluminado.

La labor del alquimista es recuperar la pureza de la energía anterior al mundo material, representada por el período prenatal (denominado “anterior al Cielo” en los textos). Al ser todo el mundo manifestado (“posterior al Cielo”) una tensión entre dos polos opuestos, denominados yin y yang, esto sólo puede lograrse mediante prácticas de profunda meditación contemplativa.

Para permitir a los adeptos realizar el duro camino hacia la perfección que han elegido, en la alquimia interna nei dan (más o menos a partir del siglo X), se usan principalmente tres teorías distintas, que permiten ir completando las distintas etapas del trabajo:

En primer lugar, se toman prestados de la alquimia operativa (jin dan “elixir de oro”, o lu huo “fuego de hornillo”) nombres como mercurio y plomo, con los que se creaba un tipo de masa con la que se sellaba el crisol; el oro, símbolo de la incorruptibilidad o el cinabrio o sulfito natural de mercurio (HgS), que es un tipo de mineral rojo abundante en el sur de China, muy relacionado con las ceremonias mortuorias desde el siglo VI a.C., y que formaba parte esencial en la composición del elixir. La dificultad reside en el hecho de que un mismo nombre puede significar distintos elementos en distintas fases de la obra (p. ej. el mercurio puede ser el yang mundano o el yin puro, el alma, la mente, etc). Los grandes centros energéticos del cuerpo humano, en los que se desarrollan las diferentes etapas de transmutación, llevan el nombre de campos de cinabrio (dantian).

En segundo lugar, la alquimia hace uso extensivo de los conceptos filosóficos surgidos de una antigua rama del Taoísmo conocida como Huanglao, binomio compuesto por el nombre de los dos grandes fundadores legendarios del Taoísmo: Huangdi, el Emperador Amarillo, uno de los padres de la civilización china y patrón de las ciencias ocultas, y Laozi, el Viejo Maestro, fundador histórico de la filosofía que posteriormente se denominaría taoísta y redactor del breve y enigmático Daodejing (Libro del Tao y su virtud). Todo el proceso alquímico se basa en la noción de “inversión” (fan), el retorno que es uno de los temas centrales del texto de Laozi. Además, la obra inferior, vista como el proceso previo a la auténtica transmutación, emplea la acción premeditada (you wei), que se contempla como una “virtud inferior”, muy por debajo de la acción sin afección (wu wei), usada en las fases finales del trabajo, en la que sólo la contemplación más natural y espontánea permitirá la creación del elixir de la larga vida.


Sistema taoísta de Transmutación 

En tercer lugar, se emplea la simbología de los trigramas y los hexagramas del Yijing (el Libro de los Cambios), que sirven como marcadores de los momentos exactos que indican las etapas del trabajo. Cuatro de las sesenta y cuatro figuras de este texto sapiencial representan los elementos y las “medicinas” con las que se trabajan, y los otros sesenta simbolizan el paso del tiempo (dos hexagramas para cada día del mes lunar) y se usan como indicador del tipo de energía celestial que domina en un instante preciso y como mapa del aumento y disminución de las energías yin y yang dentro del propio cuerpo. El mayor secreto de la alquimia china, el llamado “proceso de cocción” (huo hou lit. fases del fuego), consiste en cómo utilizar estos símbolos de manera correcta. Según todos los maestros, este secreto jamás se ha puesto por escrito en ningún libro.

Estas tres tecnologías se mezclan para lograr el método de reunificación de dos componentes vitales en el interior del Ser Humano: por un lado, los aspectos psíquicos, emocionales e invisibles, denominados xing (naturaleza innata), y los aspectos físicos, energéticos y orgánicos llamados ming(vida). En la fase prenatal, el embrión humano contiene en sí mismo ambos aspectos de manera unificada, pero después del nacimiento, se van distanciando (xing asciende hacia la cabeza y ming desciende hacia el abdomen y los genitales), hasta que su separación provoca el fin de la vida.

Para llevar a cabo la Gran Obra que volverá a unir los dos componentes, el adepto contempla su propio cuerpo como el laboratorio; el corazón y los riñones son el crisol y el horno y las materias que deberán usarse son los Tres Tesoros:

Esencia (jing), que corresponde grosso modo con el cuerpo físico

Energía (qi), que se asocia con el aliento interior, la energía vital y también con la respiración

Espíritu (shen), que se relaciona con las funciones de la mente.

El alquimista debe recoger estos tres elementos, como si de minerales o plantas medicinales se tratase, y mezclarlas dentro del crisol (los centros psíquicos dantian, que pueden situarse en distintas partes del cuerpo), para su cocción, gracias a la acción del pensamiento concentrado, que representa el fuego.

Este trabajo se completa en cuatro etapas claramente diferenciadas, que pueden variar ligeramente, dependiendo de la escuela o el maestro, pero que siguen un proceso gradual de refinado interior. Un poema muy famoso dentro de la tradición alquímica dice así:

Fundir la esencia y transmutarla en energía (lian jing hua qi )

Fundir la energía y transmutarla en espíritu (lian qi hua shen)

Fundir el espíritu para retornar al Vacío (lian shen huan xu)

Fundir el Vacío para unirse con el Tao (lian xu he Dao)

Cuando el cuerpo, la respiración y la mente se funden en una sola unidad, se obtiene el “elixir” (dan, lit. “cinabrio”, como hemos visto anteriormente), que es un tipo de medicina destinada a reparar los daños provocados por el paso del tiempo y por distintos factores emocionales, físicos, energéticos, sexuales o alimenticios, que conducen a una pérdida continua de vitalidad en forma de goteo (lou), que termina conduciendo a la muerte.

Es por ello que, durante el proceso alquímico, en la práctica se tiende a sintetizar distintos elementos de las prácticas daoístas: técnicas respiratorias, visualizaciones, ejercicios energéticos (hoy conocidos como Qigong), alquimia, meditaciones, masajes y dieta.

El alquimista debe realizar un proceso destinado a “fijar” el alma yin, terrenal (po) movida por las pasiones y las emociones, que se convierte, después de la muerte, en un espíritu telúrico, controlando a su gemela, el alma yang, celestial (hun),de naturaleza luminosa,

El adepto buscará someter sin cuartel a todas aquellas actividades humanas que otorgan poder al alma po, responsable de la división entre el yin y el yang que moran en el interior de cada ser humano, y ejercitarse en técnicas que sublimen al alma yang para que ésta pueda volver a reunir los polos opuestos y alcanzar la unidad.

Entre estas prácticas se encuentran métodos para afinar la respiración hasta suspender cualquier movimiento externo que la delate, en forma de Respiración Embrionaria (tai xi); la abstención de alimentación sólida durante períodos prolongados de tiempo (bi gu,lit. abstención de cereales), y la retención de la eyaculación en hombres o la suspensión de la menstruación en mujeres. Como se puede observar, todas estas técnicas están destinadas a evitar las tres principales acciones humanas que perpetúan la vida: respiración, alimentación y procreación.

Al no permitir ninguna expresión exterior de las fuerzas vitales, éstas pueden concentrarse en el interior, dando nacimiento a un nuevo ser humano, invisible e intangible, pero rector de todas las actividades en el interior del adepto. Este ser humano, constituido de qi, la energia-aliento material que es el eje central de la filosofía energética de China, es representado por la imagen alquímica del Elixir de Oro, una píldora refulgente y llena de vida que aparece en la superficie del crisol en la fase final de la alquimia operativa.

Elixir Dorado

Este homúnculo representa el alma del alquimista, y poco a poco se le permitirá exteriorizarse fuera del cuerpo del adepto durante breves instantes que irán prolongándose paulatinamente. Esta alma inmortal, libre de la escoria de la dependencia de la temporalidad, es llamada en algunos textos Flor de Oro (jin hua), un brote de energía pura que eclosionará cuando se corte el último de los lazos con la energía caduca que vamos adquiriendo a lo largo de la vida. Finalmente, una vez consumada la Gran Obra, abandona el cuerpo físico y asciende a los Cielos.

El verso 33 del Daodejing dice: “morir pero no desaparecer: he aquí la longevidad”. A lo largo del proceso, el alquimista, aún sujeto a la inevitable muerte, ha reordenado su cosmos interior y lo ha armonizado con el macrocosmos natural, y lo ha conseguido en esta vida, manteniendo su corporalidad y sin renunciar a la cotidianeidad, realizando en verdad una Gran Obra.

Un gran alquimista llamado Liu Yiming (1734-1821) escribió: “No existe ningún Elixir de Oro fuera de nuestra propia naturaleza fundamental. / Cada ser humano posee este Elixir de Oro completo en su interior: / todo el mundo lo posee totalmente completado. / Un sabio no posee más cantidad, ni una persona ordinaria tiene menos. / Es la semilla de la inmortalidad y el estado de Buda, / la raíz de la nobleza y la sabiduría”.



Nota: artículo tomado del sitio web Arsgravis.com, de Raimon Arola
Nota 2: las imágenes que ilustran este artículo de Jordi Vilá i Oliveras no pertenecen a su texto original y fueron añadidas, a modo de ilustración, por el autor del blog.