domingo, 21 de julio de 2019

Salvador y Rufino (#8)

Salvador caminaba por los bosques de Palermo, mientras pensaba en esa relación que, cuando es auténtica, interrumpe la lógica mercantil del éxito solitario. Salvador pensaba en la amistad. Mientras lo hacía, paseaba su mirada en los grupos de amigos repartidos por los bosques, que con sus guitarras, sus pelotas de fútbol, sus termos y sus mates, o simplemente con su solo "estar", celebraban la decisión de viajar juntos por la rueda de la vida. También pensaba en Rufino, ese joven amigo de espíritu vagabundo al cual lo unía un sentimiento sincero, pese a su inocultable tendencia por la soledad. "Con frecuencia, - meditaba para sus adentros - se dice que la amistad verdadera se prueba en la presencia del otro cuando uno está pasando malos momentos. Sin embargo también podría pensarse que estar en posición de ser "el fuerte" es más fácil que ser capaz de acompañar al otro disfrutando de su bienestar: muchos sucumben a la envidia, la secreta competencia, la comparación. Por eso la cuestión no se limita a lo bueno de tener amigos, sino también de ser amigo, de que otros lo tengan a uno como amigo: implica aprender a ponerse contentos por la alegría ajena. Así, nuestra felicidad incorpora realmente otra sucursal".

"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

lunes, 15 de julio de 2019

Salvador y Rufino (#7)


Aunque sus problemas no eran más grandes que los de muchas otras personas, hacía rato que Rufino se cuestionaba su disponibilidad para ayudar a los demás. Sentía que primero debía resolver todas sus preocupaciones, atento al viejo dicho de que "la caridad empieza por casa". Salvador comprendía los sentimientos de su joven amigo, pero creía que una excesiva autoexigencia podía ser la perfecta excusa para un nunca hacer: "No es precisamente desde una felicidad plena y constante que se puede ayudar al bienestar del otro, sino más bien desde una búsqueda que es sincera y decidida, justamente por su contacto con el padecimiento, que siempre acecha. El saber no puede ser presumido".

"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

lunes, 8 de julio de 2019

Somos en el Tao (por Alejandro O. Nepote)


Estamos dentro de Tao, existimos en el interior de él.
No es que tengamos que buscarlo ni hacia afuera ni hacia dentro del Ser, pues, estamos adentro de él, existimos en Tao, vivimos y somos en su interior, nada hay fuera de Tao, todo está dentro de él y en él.
De este modo fue mi encuentro en Tao después de tanto buscarlo y encontrarlo por todas partes y en todo lugar, adentro y afuera. Y lo comento en primera persona para evitar pluralizar todo el contenido de esta vivencia.
Estoy dentro de Tao, éste fue mi mayor descubrimiento, encontrarme en él, encontrarme con él, ya no adentro mío ni afuera de mí, sino, estando yo dentro de él. Fue una iluminación, y, claro, una revelación trascendental que me aportó una mayor visión de la esencia y lo esencial de esta filosofía singular.
Por supuesto que ésta es una concepción que han madurado muchísimas personas y todo caminante del sendero orientado al despliegue del potencial inherente al Ser, pues bien, a mí me llevó mucho más tiempo darme cuenta de esto que a la mayoría de los caminantes.
-
Estamos dentro del Tao, y esto cambia radicalmente la perspectiva, en realidad la variante es insignificante, pero el impacto en lo que respecta a la conciencia puede ser trascendental. Son cuatro las ópticas: “el Tao está afuera en todas partes” (1), “el Tao está adentro de cada Ser” (2), “el Tao está adentro y afuera al mismo tiempo” (3), y, “estamos inmersos dentro del Ser de Tao” (4). La cuarta percepción cambia completamente la concepción que se tiene de Tao y de la existencia.
-
La humanidad se encuentra dentro de Tao, la tierra, la galaxia, el universo, la existencia entera con sus infinitos cosmos, todo, absolutamente todo, se encuentra dentro de Tao. Nada hay que se encuentre fuera de él.
De tal modo, que, esta dimensión en la que estamos, vivimos y existimos, es el Tuhua-Tao (獨化道 dúhuà-dào), la “auto-regeneración de la Unidad esencial del Uno indivisible del Wutao-Taoi (無道-道一 wúdào-dàoyī), que es, en sí, la mismísima esencia de Tao".
No podemos morir más allá de las apariencias que reflejan las transformaciones porque el Tao es eterno, no podemos desaparecer porque estamos dentro de Tao, y todo lo que hay en Tao es perpetuo con él, cambia de forma, muta, modifica su aspecto en una permutación infinita sin principio ni fin, por eso nada perece, porque todo sigue permaneciendo dentro de Tao, nada sale de él.
-
Esta búsqueda se había iniciado a temprana edad en la representación de Dios; con el tiempo, Dios y Tao pasaron a ser lo mismo para mi conciencia. Así fue que busqué a Dios y lo encontré en todos los lugares, en la naturaleza, en la vida, en la inteligencia de las leyes, en la niñez, en todas las personas, en el arte, en la ciencia, en la existencia misma, dentro mío formando parte de mi ser, no obstante, sin saber qué, algo no cerraba en esta ecuación por más que mi sentimiento estaba afirmado en una profunda convicción y certeza que provenía de una vivencia profunda y no de una mera creencia o dogma.
Hasta que, como dije, comprendí que estamos dentro de Dios, estamos en la Mente de Dios (dentro de Mahamudra), somos parte del cuerpo de Dios, no es que él esté en algún lugar, no... nosotros estamos dentro de él; todo lo que existe y la existencia misma se encuentra dentro de Dios, por lo que, tanto el infinito como la eternidad están en Dios, y junto con ello, todos y todo cohabitamos en el interior de Dios-Tao.



miércoles, 3 de julio de 2019

Sobre el "Estar Abiertos..."



"DISPONIBILIDAD se entiende como UNA APERTURA AL MOMENTO".

"En este sentido, la disponibilidad se opone a la anticipación".


François Jullien
"Del Tiempo, elementos de una filosofía del vivir"

lunes, 22 de abril de 2019

Cada sendero una cúspide (Miguel Grinberg)


Toda palabra se vuelve recuerdo cuando es solo sonido y no vida. Cada mirada se convierte en ausencia cuando es promesa y no fuego. Cada caricia se torna dolor cuando es consumo y no ofrenda. Todo amor es desolación si se enjaula el sentimiento en vez de liberarlo.

Hay un tiempo para rodar por la arena y un tiempo para reír en el amanecer. Hemos visto caer a hermanos en la ciénaga simplemente porque quisieron llegar a un puerto sin haber cortado nunca amarras. Porque buscaron la flor sin haber plantado semilla, porque gritaron cuando era necesario callar, y porque se quedaron mudos a la hora del coro. No importa que el tiempo dibuje desafíos o que la tarde huela a derrota. Interesa que siempre fluyas con la Tierra. Interesa que nada guardes como tuyo, y que todo tomes como nuestro.

A veces la soledad es un castigo porque no hemos sabido abrir el sentido de fluencia. El modo de acompañar los latidos del universo. La compañía no es poseer a alguien a quien se llama “mi amor” o “mi amistad”. Es percibir que en el territorio del afecto no hay propiedades, solamente hay fusiones. Hay energía que a veces suelda, a veces diluye, a veces transforma. Pero nunca queda inmóvil en un mismo lugar. El amor es un sol que no cesa de brillar… porque arde en nombre de lo Eterno. Y la única eternidad está en cada instante. No hay ayer, ni hoy, ni mañana. Hay un siempre: siempre fluir como un arroyo, que no hace preguntas sobre el mar o sobre la lluvia.

No claves tus ojos en la pesadilla de los inertes que invaden la ciudad. Pero tampoco dejes que su invasión te vuelva insensible. No es por fortaleza de los emponzoñadores que retrocede la alegría, sino por debilidad de los que la portan. Una debilidad que se traduce en cinismo o en lamento. No hay que quejarse por la lluvia de basura, hay que construir techos más fuertes y usar paraguas con olor a jazmín.

No hay que disculparse por hablar un idioma que no es el los que juzgan tu derecho a soñar o a viajar en naves invisibles. Por el contrario, hay que ir al fondo mismo de las expresiones, liberarlas totalmente de maleza mental, para ponerlas luego en circulación con su voz de amanecer y su torbellino de certidumbres. Hay que gestar un lenguaje no codificable, no convertible en jingle, no comerciable en la feria de enjauladores. No somos cifras ni máquinas: somos niños en vías de ser inocentes, o en vías de recuperar nuestra inocencia.

Cada ruta es la cumbre de cada momento. Hay necesidad de parar a veces, para descansar o para celebrar un hallazgo que será tan fugaz como un relámpago. No hay urgencias, ni barreras. El peregrino total tiene en claro que su ritmo es como una música que gira con todas las músicas posibles del Cosmos. Podés a veces caminar de la mano con alguien en el mismo rumbo, o beber de otra cantimplora a la hora de la sed que importa. Pero también puede haber largos trechos donde el único paisaje será tu sombra recortada en el horizonte. En la órbita del ritmo que fluye tus sentidos son la llave. Pará un ratito de correr. Eso que respirás en silencio es tu nueva brújula.

Miguel Grinberg
Junio 25, 1975

Recomiendo visitar la página del Centro Mutantia, de la cual fue extraído este texto, y desde cuyo espacio se está llevando a cabo un interesantísimo proyecto de documentación, investigaciones y estudios centrados en los desafíos de esta Época Transicional.

lunes, 25 de marzo de 2019

Salvador y Rufino (#6)


Detestaba la realidad que veían sus ojos, y para colmo de males, Rufino también percibía las caras tristes de la gente a su alrededor. Sentía estar jugando con las cartas perdedoras, lo que encendía en su interior una mezcla de furia y pesadumbre. Salvador, que habitualmente guardaba distancia en las noches oscuras de su amigo, sintió necesario acercarse, plantarle una semilla: "Cuando las cosas van mal, se pueden tomar cuatro posturas. Tres son fuego que consume, y sólo ayudan a agotarse lentamente.. Gritar, llorar, desanimarse. En el mundo sobran quienes se dedican a lamentarse, ese infinito ejército de profetas de la desgracia, de charlatanes de café, de coleccionistas de horrores. Sólo la cuarta postura es realmente seria y práctica: hacer conSciente. Es bueno, sí, denunciar el error y la injusticia, pero la denuncia que muere en denuncia no es nada más que aire que se lleva el aire". 

"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

miércoles, 13 de marzo de 2019

Invitación: próxima reunión Grupo de Estudio "Alan Watts"


GRUPO DE ESTUDIO "ALAN WATTS" 
(Ciudad de Buenos Aires, Argentina)
📌 Próximo Encuentro: Sábado 06 de Abril.
⏰Horario: 10.30 a 12.30hs
📌 Contribución: $250
📩Consultas&Inscripciones: religareredbsas@gmail.com

miércoles, 6 de marzo de 2019

Salvador y Rufino (#5)


Rufino no paraba de hablar. Junto a Salvador habían subido a un pequeño cerro, en un camino inundado por un incesante mar de palabras. Al llegar a la cima, continuaba su parloteo distraído, mientras su amigo observaba, callado, el momento de la puesta del sol. Salvador levantó su mano derecha, y señalando primero a Rufino, y luego a Osiris en su barca, tan sólo se limitó a decir: “Todas las cosas verdaderamente importantes suceden en el silencio. Se crece en silencio, se anhela en silencio, se piensa en silencio, se vive en silencio. Hasta la misma muerte se acerca a los seres como pies pisando sin dejar huella sobre el papel de arroz”. 

"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

sábado, 16 de febrero de 2019

Salvador y Rufino (#4)


Lo inquietaba la necesidad de hacer que las cosas a su alrededor cambiaran, convencido, como estaba, de la fortaleza de sus propias verdades. Le molestaba percibir tanta frivolidad en el obrar de los demás, lo que Rufino atribuía a una mezcla de ombliguismo desinteresado, y falta de compromiso vital con el mundo. Salvador, que apoyaba en buena medida el diagnóstico de su querido amigo, discrepaba, sin embargo, con la medicina: "El único modo de que cambiemos a los que nos rodean, es lograr que nuestro cambio irradie. Una persona en paz consigo misma no necesita hablar de la alegría, porque la expresará naturalmente en todo lo que emprenda. Un ser humano con verdadera fe en sus ideas, va a predicar sin abrir los labios, simplemente viviendo". 

"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

sábado, 2 de febrero de 2019

Feng Liu, el arte del placer

 

El gozo del instante presente; el disfrutar la vivencia que transcurre; el deleitarse con la vida que está sucediendo en el mismo momento, con lo que pasa en el aquí y ahora; la delicia indescriptible del aire que se inhala durante la respiración consciente que, únicamente, puede ser experimentada en el ahora, digo: a-hora, que significa sin hora, sin tiempo (a-tempore) atemporal, contrario a lo transitorio, que igualmente puede ser traducido como a tiempo (puntual) no fuera de tiempo, sin llegar tarde a la vivencia real del Ser y el Estar. Asimismo, el experimentar el encanto de sumergirse emocionalmente en la situación que acontece, sumergirse en la naturaleza, en un paisaje; zambullirse de lleno en el instante, en el momento, en el presente, en el aquí y ahora, es, precisamente, de lo que se trata el maravilloso arte practicado por los taoístas de antaño, conocido como Feng Liu (风流 - fēngliú).
-
Digamos que, para estas almas que jamás se consideraron taoístas (nosotros los llamamos así para identificarlos y saber de quiénes estamos hablando), que, entre muchas comunidades, conformaron en el año 240 aprox. el famoso “Retiro de los Siete Sabios del Bosque de Bambú” (竹林七賢 - zhúlín qī xián), estuvieron centradas en el feng-liu, sin duda, almas que han dejado un gran legado a la humanidad.
Su argumento principal consistió en que perderse la percepción del momento del instante presente por dejarse cautivar por algunos de los intereses que la mente gestiona sin cesar, por una especulación o mera proyección del pensamiento, es perderse la vida. Lisa y llanamente.
-
Es decir, ponerle una intención al momento presente, es la mejor manera de erosionarlo. Por ejemplo, irse con la mente al momento siguiente, es matar el presente. Especular con la siguiente hora, es desvanecer el ahora. Toda buena intención que se ponga en el mañana, toda meta, es un viaje directo y sin escala al último instante de vida en este plano.
-
Sentir el pulso cardíaco, la sensación que vibra en el interior del pecho, el chi vital que circula por el corazón junto con la respiración consciente, es una de las herramientas para recuperar la vida, y ésta es una de las primeras pautas prácticas del Fengliu.

Grupo de Estudio: Alan Watts (Segunda Temporada)


GRUPO DE ESTUDIO "ALAN WATTS"


¡PRIMER ENCUENTRO DEL AÑO! 
SÁBADO 09 DE FEBRERO. 10.30 A 12.30HS

IMPORTANTE -->: **Aquellos que no hayan participado de las reuniones del ciclo 2018, pueden igualmente incorporarse al grupo, y se les brindarán resúmenes y orientación básica sobre lo trabajado**

Una invitación a sumergirse en algunos hitos de la vasta obra literaria y divulgativa de este genial, irreverente y original filòsofo, estudioso y divulgador de las filosofìas asiàticas, en consonancia con los principales postulados de la psicología occidental.
Intentando descubrir nuevos insights para este atribulando mundo que vivimos.
Reflexionando, desde un lugar diferente, respecto a la sociedad contemporánea y sus avatares, el trabajo, la espiritualidad, la búsqueda religiosa, las etapas de la vida y el significado de la realidad, entre otros temas.
Trabajando los textos como lo hacemos cada vez que ejercemos la lectura: resaltando lo importante, o lo que nos hace ruido porque nos interroga; subrayando aquello que nos sorprende, que contradice una idea previa o que, al mejor estilo zen, nos resulta paradojal. Trataremos de acercanos a la comprensión profunda de su mensaje, conectando con postulados de la psicología y de los principales senderos de liberación.
Están invitados todos los que se sientan convocados y tengan ganas de una aproximación más sistemática a su pensamiento.
El mapa de lecturas incluirá algunos capítulos de libros muy conocidos de su obra, y otros de tipo màs erudito:

* La cultura de la contracultura
* Naturaleza, hombre y mujer, 
* La Suprema Identidad, 
* Las dos manos de Dios, 
* Psicoterapia del Este, Psicoterapia del Oeste

La cita es el primer o segundo sábado de cada mes, de 10.30 a 12.30hs, a partir del sábado 9 de Febrero de 2019.

Sede: Religare Red de Estudios (Zona Pque. Centenario, CABA, Argentina)

Costo: $200 x reunión (CUPOS LIMITADOS)

Consultas&Inscripciones: religareredbsas@gmail.com / jmobarrigon@gmail.com

Psicólogo (Universidad del Salvador).
Profesor Adjunto Cátedra "Psicología de la Religión" (USAL).
Miembro Titular de la Asociación Argentina de Salud Mental (AASM).
Asociado a la Joseph Campbell Foundation.
Miembro de la Fundación Centro del Tao.


Nuestro Facebook:

martes, 22 de enero de 2019

En el Ojo del Dragón


Nuestro querido amigo de la Red de Estudios Religare Hong Fa (Sergio Sclovich), profesor de artes marciales chinas en Nueva Zelanda, nos regala esta flying kick poderosa para no olvidarnos nunca patear desde el centro. Pueden descubrir sus clases y leer algunos de sus lindos haikus a través de Tai Chi Zen Dunedin.

viernes, 4 de enero de 2019

Salvador y Rufino (#3)


Salvador observaba disimuladamente el talante reflexivo de su amigo, intentando descifrar sus cavilaciones. Hacía algunos meses que Rufino había comenzado a militar sus posturas políticas, inflamado de anhelos de justicia social. Lo fastidiaban las contradicciones. Las suyas propias, pero sobre todo en ese tiempo, las que descubría en los demás. Buscando conciliar sus opiniones con su fe personal, exclamaba con actitud severa: “¡Frente al dinero se arrodillan todos los valores! Incluso los cristianos nos la supimos arreglar muy bien para que aquellas palabras del evangelio – es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre en el Reino de los cielos – hayan preocupado, hasta ahora, más a los camellos que a los ricos”.

"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

lunes, 17 de diciembre de 2018

Salvador y Rufino (#2)


Rufino estaba distraído. Por momentos sentía diluirse dentro de su nebulosa de prioridades desordenadas, sumergido en una atmósfera de vacío. Salvador, que sabía descifrar los instantes de desconcierto de su joven amigo, se sentó a su lado, y levantando la vista hacia el cielo, murmuró en voz baja: "Tiene el ser humano tan pocos años para leer, para amar, para ser creativo, para sentirse vivo, que parece incomprensible cómo podemos invertir tanto tiempo en deglutir noticieros, en hacer crucigramas, en esperar la muerte".



"Salvador y Rufino" Una creación deVagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)

lunes, 10 de diciembre de 2018

Sobre la sublimación


En términos de la alquimia «neidan», podemos decir que la sublimación, considerada una vivencia cumbre dentro del taoísmo, se lleva a cabo de varias maneras en lo que concierne a la metodología taoísta.
Por ejemplo, uno de los modos más simples de sublimación se consigue a través del ahondamiento de la “conexión” con Tao. Porque, cuando esta conexión es genuinamente sentida, concientizada, cuando es profundizada y desarrollada, provoca una de las transformaciones substanciales primarias más básicas, aunque, la más contundente y esencial pregonada por esta corriente.
La conexión, por sí misma, es reparadora, sanadora, trae bendiciones a quienes la experimentan, y es fuente de dicha y completitud cuando se mantiene activo este enlace esencial.
Por supuesto, la conexión no es algo que vaya a suceder por el mero deseo de probar de qué se trata, como tampoco, nadie puede proporcionarla desde afuera ya que tan sólo se establece cuando cada quien enciende su receptor interno a conciencia, de manera sintonizada con el estado de presencia.
Correspondiendo con esto, la filosofía taoísta facilita una serie de herramientas, teóricas y prácticas, con el propósito de que toda persona pueda consolidar esta sublime conexión y estado de conexión con la existencia y beneficiarse de sus prodigios. 

Precisamente, el tratado del Tao-Te-King está orientado a explicar el “poder” que subyace en este estado supremo de conexión con la existencia, comprendido dentro del contexto de los siguientes términos:
TE: Poder-Fuerza - 德.
TAO: Camino-Sentido - 道.



sábado, 1 de diciembre de 2018

Salvador y Rufino (#1)



Confundido como estaba, en un mar de verdades intercambiables, Rufino ansiaba hallar un suelo firme donde sostenerse. Mientras caminaba junto a Salvador, jugaba al equilibrio sobre las vías del tren, sintiendo al juego como una precisa metáfora de su vida interior. Salvador, caminando unos metros por delante de su amigo, percibía su anhelo de certidumbre, mientras reflexionaba en voz alta: "La verdad nunca se tiene entera. Se camina hacia ella como se sube a una montaña, y sólo se va descubriendo a medida que se avanza. La verdad es como la fe, una conquista sucesiva que no termina, un placer que se saborea sólo parcial, pero intensamente, un magnífico dolor".



"Salvador y Rufino" Una creación de: Vagabundo del Tao (Juan Manuel Otero Barrigón)



lunes, 26 de noviembre de 2018

sábado, 17 de noviembre de 2018

Grupo de Estudio "Alan Watts" (Noviembre, 2018)


Acá estamos los integrantes del Grupo de Estudio "Alan Watts" en nuestro último encuentro del día sábado 3 de Noviembre. De izquierda a derecha: Juan Manuel Otero Barrigón (coordinador), Marta Ugarte, Siro Bermúdez, Valeria Andersen y Juan Diego García.

Le enviamos esta foto por e-mail a Anne Watts, una de las hijas del querido Alan, quien junto a su hermana Joan acaban de publicar las "Collected Letters", un libro que reúne la correspondencia que mantuvo el genial filósofo con pensadores, psiquiatras, escritores, artistas y personajes varios de la contracultura de su época (C.G.Jung, Henry Miller, Aldous Huxley, Reinhold Niebuhr, Gary Snyder, Timothy Leary, James Hillman, Joseph Campbell, etc). A su vez, Anne nos respondió compartiéndonos el enlace de la reciente presentación de su libro en la librería Watkins de Londres, la primera en publicar las obras de su padre. Acá extendemos el video para quien quiera sumergirse, en la voz de su hija, en algunos aspectos curiosos de la vida y obra de nuestro célebre spiritual entertainer.



viernes, 9 de noviembre de 2018

Sobre la Búsqueda

"Axis Mundi" (grabado de metal), por Jacqueline Aronis 


Perderse en los recovecos del sendero interior es encontrarse con el rostro limpio del propio Fundamento. Es internarse en el espíritu del valle que nunca muere, descubrir el latido de la hembra misteriosa,  sumergirse en las raíces del axis mundi primordial. Tesoros inagotables allí habitan para quien busca en lo profundo, donde las máscaras cesan, y brilla plena la luz de lo Real.

Vagabundo del Tao
(Juan Manuel Otero Barrigón)

jueves, 11 de octubre de 2018

Sobre el Tao y el Logos


Sobre el Tao y el Logos
por Josè Ignacio Gonzàlez Faus*

Aunque las grandes manchas de color son a veces simplistas, pueden resultar también pedagógicas. Corro, pues, el riesgo de simplificar para ayudar a entender un poco los universos mentales del Occidente en que vivimos y de ese Oriente al que miramos y al que muchos miran para salir de su sensación de vacío.

La gran aportación de Occidente a la historia humana la dio Grecia con el descubrimiento del Logos. Este término clásico significa a la vez palabra, razón y sentido: brotó de la experiencia de que las cosas son ­razonables: tienen una lógica que puede ser captada y expresada por nuestra palabra. Esta armonía, este encuentro entre la realidad y nuestra mente es una de las primeras experiencias de sentido: si no hubiera posibilidad de encuentro entre la realidad y nosotros, nos encontraríamos ante un sinsentido impresionante.

La experiencia fundamental del Oriente me parece ser la del Tao. Y quizá no es casualidad que la obra de Lao-Tsé, autor del Tao-te-King (libro de la virtud y del Tao) sea, luego de la Biblia, la obra más difun­dida en la historia del mundo. Pero el Tao es indefinible: no se comunica con conceptos sino provocando su experiencia. La traducción mejor del Tao podría ser lo que los cristianos llaman el Espíritu, el cual es también inobjetivable. Hay definiciones del Tao que parecen extrañas, pero no lo son: “El Tao es el camino infinito que conduce al Tao”. “El Tao no lleva a cabo ninguna acción, pero no deja nada por hacer”. “Cuando su tarea ha sido cumplida y las cosas han sido acabadas, todo el mundo dice: las hemos hecho nosotros”… ¡Y eso vale exactamente del Espíritu Santo de los cristianos!

Dejando ahora las connotaciones religiosas, creo que, con el Logos y el Tao, nos hallamos ante dos experiencias originarias, y complementarias, de apertura a la realidad: una desde la visión y otra desde la respiración. La posibilidad de ver permite objetivar las cosas: así las conocemos (o creemos conocerlas) y podemos manejarlas: por eso es normal que del Logos occidental haya surgido la técnica, que nos permite dominar las cosas, con el peligro de erigirnos nosotros en sujetos y, por tanto, en superiores. En cambio, la conciencia de la respiración nos permite percibir la vida, darnos cuenta de que vivimos y, a la vez, de que vivir es estar recibiendo: pues si te falta el aire te ahogas y mueres.

Pero la experiencia de la respiración, del vivir, siendo más honda y menos pretenciosa que la de la vista, puede llevar a un inmovilismo conservador ante el mundo que nos envuelve. Desde la vista, el hombre se siente superior a las cosas; desde la respiración se siente casi inferior a ellas. Y otro detalle curioso: nuestra posibilidad de hablar viene del hecho mismo de la respiración: expulsamos el aire articulándolo en forma de sonidos. Pues bien: un himno medieval al Espíritu Santo decía que “enriqueces la garganta con la palabra” (“sermone ditans guttura”).

Si he sabido evocar esa doble experiencia fundante y fundamental, parecerá claro que nuestra plenitud humana reclama el encuentro entre las dos, sin que ninguna ignore o excluya a la otra, pero de modo que ambas se complementen y se controlen. El Logos expresa, el Tao empapa; el Logos explica lo exterior, el Tao llena nuestro interior. La palabra puede ser superficial, el Tao es necesariamente profundo.

Con la terminología cristiana (de Palabra y Espíritu), un autor del siglo II, san Ireneo, decía que esas son “las dos manos de Dios”. Y será verdad que la Encarnación de la Palabra es el tesoro de Occidente, pero es también verdad cristiana que el Espíritu ha sido derramado “sobre toda carne” (Joel 3; Hchs 2). Por eso, toda auténtica experiencia espiritual humana, nazca donde nazca, procede del mismo Dios a quien confiesan los cristianos y no hay, por tanto, posibilidad de exclusivismos sino más bien obligación de acoger a Aquel que (como el aire) “sopla donde quiere” (Jn 3,).

La teología, y aún más la piedad occidental (tanto católica como protestante) adolecen de un olvido del Espíritu que ha llevado demasiado a tratar de explicar las cosas, más que a vitalizarlas o cambiarlas. Cuando Marx escribe su famosa tesis 11 sobre Feuerbach (“hasta ahora los filósofos han explicado el mundo; lo que importa es transformarlo”) está dando una versión laica de esta misma tesis teológica: el mundo del Logos necesita al Tao (o al Espíritu en lenguaje nuestro).

Más allá de alusiones teológicas, parece claro que Occidente necesita hoy una ­buena inyección del Tao que devuelva calidad y plenitud humana a su Logos, a su razón y a su palabra: porque sin Tao se ha ido convirtiendo en “razón instrumental” y búsqueda del máximo beneficio eco­nómico. Aunque también, según me comentó Raimon Panikkar la última vez que nos vimos en Tavertet, él temía que Oriente ­esté perdiendo su Tao, contagiado por ese virus occidental del máximo beneficio económico…

La primera globalización que necesitamos es, pues, la del encuentro entre el Logos y el Tao.

*sacerdote jesuita y filòsofo español

lunes, 1 de octubre de 2018

Asedios al Tao filosófico #1, por Darin McNabb





He aquí una excelente introducción, en tres partes, a la filosofía originaria del taoísmo, por parte de Darin McNabb, profesor en filosofía en el Instituto de Filosofía de la Universidad Veracruzana en Xalapa, México. Recomiendo fuertemente su visionado, ya que además de conciso, McNabb saber ser preciso y súper ilustrativo al exponer los principales conceptos de este camino natural de vida. Damos bienvenida, de esta manera, a nuestro mes gregoriano de Octubre, celebrando, además, los últimos días del Gallo de Metal en curso. ¡Tzu Jan!